domingo, 12 de octubre de 2014

Strati: El primer coche creado con una impresora 3D totalmente funcional

Strati: El primer coche creado con una impresora 3D totalmente funcional


Es necesario aclarar que este no ha sido el primer vehículo creado por una impresora 3D, pero sí es el primero que se mueve y funciona perfectamente.
Strati llega de la mano de Local Motors, una empresa americana con el propósito de dar que hablar y que ya tiene planeado para 2015 la producción de vehículos impresos en 3D, disponibles para todos los usuarios. Ha sido impreso en directo y a la vista del público que asistió al International Manufacturating Technology Show 2014 o IMTS de Chicago, la conocida Feria de Tecnologías Intelingente de Fabricación.
Local Motors ha logrado reducir el tiempo de creación de un automóvil a 2 días aproximadamente, 44 horas de impresión de la carrocería y 2 horas más empleadas en el ensamblaje de su mecánica compuesta por la suspensión, el cuadro de mandos, el cableado, la batería y el motor que ha sido tomado directamente del Renault Twizy, lo que lo convierte también en un coche comprometido con el medio ambiente, cero emisiones.  Y no solamente han reducido el tiempo de creación,  el número de piezas que componen este coche son únicamente 40 frente a las 20.000 piezas necesarias para construir un vehículo convencional.
Su motor eléctrico tiene una potencia de 17 caballos y está alimentado por una batería tipo ión-litio, capaz de rodar hasta 200 kilómetros con una sola recarga, según aseguran sus creadores de Local Motors,  y de alcanzar los 66 km/h. Es por ello que es ideal para la conducción urbana.
Su diseñador ha sido Michele Anoé, un italiano miembro del conjunto de profesionales que conforman Local Motors, de ahí que el nombre de este coche también sea de procedencia italiana, ‘Strati’ (capas) hace honor a su modo de elaboración en el que se adiciona lámina sobre lámina. Cuenta con plazas para 2 pesonas y con un techo totalmente retráctil, y está fabricado, en su mayoría, por plástico reforzado con fibra de carbono, ya que hay piezas como los neumáticos, suspensión, frenos y motor que no han podido ser impresos.

Únicamente hay 2 impresoras 3D de este tipo en Estados Unidos capaces de llevar a cabo una obra como esta.
Kate Harley, la directora de comunicación de Local Motors nos proporciona algo más de información sobre la creación de este vehículo: “El proceso BAAM que utilizamos es muy similar al que emplean la mayoría de las impresoras 3D de las oficinas, solo que nuestra maquinaria es mucho más grande y, en vez de utilizar filamentos de plástico para alimentar las extrusoras, utiliza ‘pellets’ (gránulos) de carbono y plástico, una materia prima más barata y que permite experimentar con más combinaciones de materiales”.
El tiempo de fabricación de un vehículo de fabricación artesana puede durar hasta varias semanas, y, a pesar de que Local Motors ya haya reducido en gran cantidad este tiempo, ya están pensando en mejorarlo todavía más. “El siguiente paso consistirá en acelerar la velocidad de impresión, manteniendo la calidad, con el objetivo de conseguir que el coche resulte fácilmente imprimible en un solo día”, asegura Kate.

Los titulares que hablan sobre el Strati rezan “el primer coche impreso en 3D”, pero, ¿es eso totalmente cierto? “Sí y no, ya que otros fabricantes producen el cuerpo principal de un coche impreso, pero solo imprimen los paneles y otras características del vehículo, tradicionalmente en plástico, utilizando como soporte una estructura de ‘marco interno’, mientras que en Local Motors somos los primeros en imprimir juntos la carrocería y el chasis de un vehículo", señala Harley.

Algo que inquieta a más de uno es el precio que debe pagar por disfrutar de este coche revolucionario. Aún no se conoce el importe exacto, y ni siquiera LM ha hecho una declaración oficial al respecto, pero ya hay fuentes que afirman que el precio total rondaría los 16.000 euros. ¿Creen que es una cantidad razonable? Seguramente lo estén comparando con la suma a pagar por cualquier otro vehículo común, pero no se olviden de que estamos hablando de un coche impreso en 3D que cuenta con piezas compradas a otros concesionarios. Juzguen ustedes mismos.