lunes, 8 de diciembre de 2014

Cuidados para la batería del coche en invierno



Cuidados para la batería del coche en invierno


El frío puede tener efectos indeseados en nuestros vehículos. Uno de los elementos del motor que más puede resentirse con la llegada del invierno es la batería, que es el acumulador que proporciona la energía eléctrica para el motor de arranque.

El arranque de un motor de combustión requiere, en un breve espacio de tiempo, corrientes muy elevadas de entre cientos y miles de amperios. La batería ha de cumplir este requisito también en invierno a bajas temperaturas. Además el voltaje eléctrico no puede reducirse considerablemente durante el proceso de arranque. Por eso las baterías disponen de una resistencia interior pequeña.

Con todo, los conductores deben estar preparados ante todos los posibles inconvenientes que se suelen presentar en esta época del año, ya que la avería más recurrente en los coches es el fallo de la batería. De hecho, según el Comisariado Europeo del Automóvil (CEA), un 23% de las averías de invierno vienen por fallos en las baterías. Pero lo peor puede que no sea esto, ya que hay muchos conductores que, debido a la crisis, evitan pasar por el taller con el fin de ahorrarse los costes de revisión, por lo que el riesgo de avería puede ser mayor.

El duro invierno
La batería de arranque disminuye su capacidad con la disminución de la temperatura. Hay diferentes sistemas disponibles en el mercado para evitar una temperatura demasiado baja así como para elevar la temperatura. Al llegar el invierno se debería comprobar si la capacidad de la batería es suficiente para el arranque a temperaturas bajo cero grados. Las baterías terminan su ciclo normalmente en invierno, ya que la pérdida de capacidad es mayor a bajas temperaturas y a menudo no pueden proporcionar un arranque prolongado a temperaturas reducidas. A -20 grados centígrados solo esta disponible la mitad de la capacidad normal. Al mismo tiempo, la baja temperatura del aceite del motor hace el proceso de arranque más difícil. Por eso en lugares con inviernos muy duros se desmonta la batería durante la noche para depositarla en un cuarto caliente.

Y es que, según datos proporcionados por socios de la CEA, durante el invierno de 2011-2012 se realizaron 211.655 asistencias a conductores, de las cuales un 78,5% fueron causadas por averías en sus vehículos. Esto es debido a que las bajas temperaturas, ligadas a un mal mantenimiento por no acudir al taller regularmente, imposibilitan el arranque de la misma. Además, si este elemento del motor cuenta con más de tres años de antigüedad, a pesar de no haber ocasionado ningún problema durante el verano, corre el riesgo de quedar inhabilitado.

Consejos para su buen mantenimiento
Lo ideal es comprobar la carga de la batería antes del invierno y cambiarla, si fuera necesario. Las principales averías que aparecen durante estas fechas son fáciles de prevenir con revisiones periódicas en el taller y tomando pequeñas precauciones. El invierno estropea los coches, sobre todo la batería, pero para no tener que cambiarla antes de tiempo, es necesario no dejar luces encendidas y que el coche 'duerma' resguardado de la humedad.

Asimismo, es recomendable llevar un juego de pinzas por si acaso el coche falla en el peor momento. Saber cómo poner las pinzas en la batería para arrancar el coche es clave, ya que así se evitarán problemas. Los mecánicos de su taller de confianza pueden ayudarle y explicarle, paso a paso, cómo realizar la operación de forma sencilla y eficaz.

Además, conviene realizar un mantenimiento sencillo para que la batería cumpla su periodo regular de vida de cuatro o cinco años. Esto incluye tener en cuenta el estado del alternador, ya que si éste no genera suficiente energía, no recargará correctamente la batería.